Umberto Eco y la Sociedad del Trabajo


En este mundo de asnos (y asnas) que nos ha tocado vivir o malvivir saltan noticias que, en apariencia triviales, son síntoma de lo grave que está nuestra sociedad enferma, como esas pequeñas décimas y ese cansancio que esconde un cáncer o una hepatitis.

Umberto Eco ha decidido “reescribir” El Nombre de la Rosa. Y es que, claro, hay muchas personas a las que les cuestan trabajo leerlo. Algunos latines, una profundo desconocimiento de una de las épocas más fascinantes y complejas de la historia occidental, una trama política superpuesta a una trama detectivesca, referencias a libros y autores olvidados o irrelevantes… todo ello hace de esa novela algo más que una novela. Es un tratado también de semiología –a pesar de Eco, que hubiera preferido que fuese un tratado de semiótica—y un libro que abre a preguntas y problemas que son lo suficientemente actuales como para causar un repentino y nada pasajero de ponerse a pensar. Actividad que en nuestros tiempos no deja de ser un problema.

Ya me había quedado perplejo cuando ví que mi hijo, en la ESO (nombre adecuado, puesto que nadie sabe lo que “eso” es respecto de la educación de nuestros hijos e hijas) no se ha enfrentado al Poema de Mío Cid, ni al Lazarillo de Tormes, ni a otras obras fundamentales, sino a unas “adaptaciones” ridículas, ilustradas y brevísimas. No se engañen: esto no es solo una manera de “facilitar” el trabajo de las y los alumnos de nuestros Institutos, que ya estudian en libros de texto que son el resumen del esquema de los subrayados que hacíamos en nuestros libros de texto allá por los 60 y 70. No. Lo que facilitan es el trabajo de los y las docentes, que no se tienen que molestar en preparar una clase que ponga en contexto la figura de Rodrigo Díaz; que sepan orientar y guiar la lectura del castellano arcaico; que ayuden a analizar la sociedad del Lazarillo y situarla en ese Imperio que muchos aún añoran y cuyos coletazos inquisitoriales y negros aún nos corre por las venas del exabrupto político y la sumisión religiosa. Demasiado trabajo.

También ocurre con la vida de pareja. Lo que da trabajo es mantener la vida en pareja, estar con las hijas y los hijos cuando ven la tele o cuando juegan, acompañar a la otra persona para que su vida sea suya pero formando equipo. Después del “Y comieron perdices” nadie sabe lo duro que es compatibilizarlas con el pescado, la pasta o el Special K, profundizar en el compromiso de convivencia en las malas, en las manías, en las discusiones, en el sexo diferido o inmediato, aguantar el cuesco del príncipe o el olor del aliento de la Cenincienta. Demasiado trabajo.

Y con la política: ese afán por dar –y demandar, ojo– píldoras y no mensajes que ayuden a tener criterio, a sumar dos y dos, a analizar la realidad con espíritu crítico. Ese montar mensajes monolíticos, al dictado de los redactores de idearios, argumentarios y consignas. Ese llenarnos de basura los contenidos de los medios sin probar alternativas educativas, análisis y opiniones fundados por personas que saben (y no por “expertos”). Demasiado trabajo.

Porque ahorrar trabajo y “facilitar” es lo más sencillo del mundo. Me despido con dos ejemplos. Primero: La Ilíada. “Uno que es como el Cristiano Ronaldo de los Griegos que se enfada con su jefe porque le ha levantado una churri y no quiere pelear. El jefe además les ha liao para rescatar a otra churri que le ha levantao un troyano que debe ser muy guapo. Luego el Cristiano pelea, porque como el tipo es bi, le matan al medio novio, mata al hermano del que se trincó a la rubia y luego ese mismo (el Álex) le pega un flechazo en el talón y se muere”.

Segundo ejemplo: Volverán las  Oscuras Golondrinas, de Bécquer. “En cuanto los pájaros te aniden en el adosao, lávate, que vengo. Que te ví arrear un viaje en los meaderos que vas a necesitar otro colchón. Que no veas cómo me pone a mí la primavera”.

Y ya está. Luego, todos a rebuznar.

Stat asinino pristino nomine, nomina nuda tenemus.

Anuncios

  1. #1 por Hugo Muñoz el julio 28, 2011 - 9:17 am

    Aun quiero ver la adaptación del Quijote. esto parece el Jueves¡¡¡¡¡¡ ( que por cierto, seguro que tiene una estructura más compleja en cuanto a su exposición.

    Un abrazo.

    • #2 por juvenal62 el julio 28, 2011 - 9:19 am

      Si no fuera tan triste sí que sería de risa, sí… Un abrazote.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: