Lo Hecho, Hecho Está. Delenda est Sinistra.


En 1982 hubo mucha gente que creyó de veras que por fin la izquierda había ganado. Muchos de nosotros desconfiábamos de una izquierda que había dejado de ser todo lo que molestaba al poder para poder alcanzarlo. Yo nunca voté PSOE ni lo haré ya si no lo hice entonces.

La primera señal de alarma fue en la misma noche electoral, cuando González subió a un estrado a decir que sería “el presidente de todos los españoles”. ¿Cómo? ¿Perdón? Desde la Guerra Civil, nunca había habido un gobierno “para todos los españoles”. Unos españoles habían copado el poder, el dinero, la empresa pública y privada, la represión, el poder militar y policial, el miedo opresor religioso… ¿Por qué había que gobernar también “para” –nótese por favor la preposición– ellos? ¿Es que el triunfo electoral no era un mensaje claro? ¿Es que no se trataba de gobernar por fin para “nosotros”, para los que estuvimos escondidos, en la cárcel, en la calle, en la clandestinidad, en el miedo, en la ignorancia, en el exilio? Muchos supimos por aquella frase y en aquel momento que el PSOE ya no sería ni podría ser jamás una vanguardia de izquierda, sino el guante de seda del puño de hierro de los de siempre. La derecha moderada en un país ultra. La opción domesticada de un poder que se reflejaba en el diario El País: majos en lo social e inflexibles en lo económico. Como el Papa Wojtila, pero en rojillos.

Como la vida es capicúa, Felipe volvió a dar la pista del futuro del PSOE. La última vez que pudo gobernar perdió unas elecciones en gran medida por la “devolución” a Izquierda Unida del voto prestado en convocatorias anteriores. González, en otra noche electoral para la memoria, dijo “hemos recibido el mensaje”. Para cualquier persona normal –ya no digo analista político– el mensaje era claro: o giras a la izquierda o vas al barranco. Porque en España ya hay derecha: una, grande y libre. Y la gente siempre prefiere votar al original y no a la copia. Por otra parte: si el voto se va por la izquierda,… blanco y en botella.

Pero el mensaje que captó González fue el de pactar con CiU y PNV. Dos partidos de derecha. Nunca se sabrá si lo del ninguneo a IU y al electorado de izquierda, además del odio PSOE-PCE y otras rencillas históricas, provino de la catastrófica política de Anguita, aliándose con lo más alcantarillado de la derecha ultramontana española. El caso es que el PSOE, hasta la revolución tranquila, cortita e incomprensible de Zapatero, no volvió a estar en disposición de recuperar el poder.

Pero quizá deberíamos recordar que sin las mentiras de los ultraderechistas aznarienses Zapatero no hubiera ganado las elecciones, incluso aunque la leyenda diga que había remontado en las encuestas de un -11% a casi el empate técnico. Desde luego, el PP no hubiera ganado por mayoría absoluta, pero el PSOE volvió a beneficiarse de un préstamo que, como se vio en la siguiente legislatura, jamás iba a devolver. Como era habitual.

De modo que ahora esas deudas (ironías de la historia) las está pagando por vía de desahucio. No puede ser más de derecha centrada y centrista con toques izquierdosos, porque la silla la ha ocupado UPyD y sus muchachas y muchachos de la OJE y la Sección Femenina, que guardan su mirada clara y lejos hacia las montañas nevadas en el armario del “ya vendrán los nuestros”. Por la izquierda, nasti de plasti: se cargaron a sus propias alas izquierdas y para los votantes que siempre esperaron más, ya no cuela. Están tan lejos, además, de los movimientos ciudadanos, como el PP, compañerito de recortes y esclavización de la clase media.

Ese es el precio que han pagado, no por gobernar para todos los españoles, sino por gobernar en nombre de los de siempre. Ese es el precio que han pagado por no haber entendido el mensaje.

Ahora, las políticas van por carriles del siglo XXI, y no por los caminos decimonónicos que entorpecen el análisis. Eso también acabará por afectar a IU-Los Veerdes (el partido de las tres mentiras). Pero eso es para otro post.

 

Gracias por esperar. Pero con la que está cayendo, cuesta elegir tema para el post y acabas por no escribir.

Anuncios

, , , ,

  1. #1 por faidit el diciembre 10, 2012 - 9:53 am

    Bueno, poco más se podía esperar de un partido refundado en Suresnes con el apoyo económico de los Estados Unidos en una brillante maniobra de la administración Carter para minar el peso del PCE en la oposición de izquierda en el fin del franquismo. Es posible que ya no engañen a mucha gente, pero no por eso dejan de tener un gran peso en la política nacional. Restañarán sus heridas en la oposición durante unos años y volverán a la carga con un discurso progresista. Además, las políticas austericidas del PP les van a favorecer y con la ayuda de su posición y sus recursos, seguro que les volvemos a ver en Moncloa.
    Qué país…

    • #2 por juvenal62 el diciembre 10, 2012 - 10:13 am

      Tienes mucha razón. El PSOE siempre fue deudor. Y la izquierda debe ser siempre acreedora. Un abrazo.

  2. #3 por JuanCSainzdB el diciembre 21, 2012 - 11:38 am

    No podría estar más de acuerdo. Lo más triste de todo no es que el PSOE no entendiese el mensaje, sino que siguen sin captarlo. Y así van, cuesta abajo y sin frenos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: